Hola, soy Sainterce
... si te ha gustado el contenido de este artículo te agradecería que lo recomiendes!
... si te ha gustado el contenido de este artículo te agradecería que lo recomiendes!
Recibe mis artículos por correo:
El Gran Truco
Aug 05, 2010 @ 02:38 pm | visto 534 veces | Creado en Cine
por sainterce (Ver todos sus artículos...)

por sainterce (Ver todos sus artículos...)

Junior Editor de Cherada Network
La gente quiere que la engañen, la gente no quiere saber la verdad. La galardonada película de Christopher Nolan (en colaboración con su hermano Jonathan), nos sumerge una vez más -recordándolo desde su éxito Memento- inevitablemente dentro de un mundo en el cual volar, aparecer y desaparecer, no es irreal.

SPOILER: El siguiente artículo puede contener un adelanto de los acontecimientos de la película "The Prestige".
El Prestidigitador (The Prestige) o más conocida por su título para los hispanohablantes "El Gran Truco",
se anima a ofrecer un poco más que ilusiones en su contenido, pues presenta magia de verdad.
La película (estrenada en el 2006) merece un espacio en el armario de elementos importantes.

Cuando vemos por primera vez aquella historia, quedamos encantados, ya se por sus trucos de magia, por la ansiedad de desarmarlos o por descubrir que aquel truco no lo descubriremos jamás.
Se preocupan en no dejarnos adivinar lo que pasa hasta el final de la historia, que al llegar, nos relata de que hemos ido muy lejos al socavar con tanta ambición y toparnos con una realidad seguramente más incierta.
No es de escenarios teatrales lo que se contempla, no es engaño, ni son ilusiones, es magia. Es magia inundar la mente -dispuesta a recibir mentiras- cuando traspasamos a otras dimensiones, a otros planos, a la realidad de la vida, a las personas que nos rodean, a las intimidades que nos deleitan, a los actores que nos demuestran, a los prestidigitadores que nos vuelcan en su mundo de fantasías, y nos permiten ver exactamente lo que quieren dejarnos ver, y nosotros creyendo que lo vemos todo, que delante de nuestros ojos hay verdad, hay sinceridad, despiertan en los deseos las fuerzas más potentes de libertad.. salvo, que sin libertad.
Vamos y venimos en el transcurso de este mágico viaje relacionando cada situación a escenas vividas en carne propia, incluso en algún instante comprendemos que aquellos malos momentos que pasamos frente a seres queridos por inmiscuir en lo que no más pretendía ser parte de una escena, un acto de una obra mágica, encantadora, que deseaba recrear una fantasía, un deseo, una pasión y una ilusión, única, dentro de nosotros.
El Prestidigitador (The Prestige) o más conocida por su título para los hispanohablantes "El Gran Truco",

La película (estrenada en el 2006) merece un espacio en el armario de elementos importantes.

Cuando vemos por primera vez aquella historia, quedamos encantados, ya se por sus trucos de magia, por la ansiedad de desarmarlos o por descubrir que aquel truco no lo descubriremos jamás.
Se preocupan en no dejarnos adivinar lo que pasa hasta el final de la historia, que al llegar, nos relata de que hemos ido muy lejos al socavar con tanta ambición y toparnos con una realidad seguramente más incierta.
No es de escenarios teatrales lo que se contempla, no es engaño, ni son ilusiones, es magia. Es magia inundar la mente -dispuesta a recibir mentiras- cuando traspasamos a otras dimensiones, a otros planos, a la realidad de la vida, a las personas que nos rodean, a las intimidades que nos deleitan, a los actores que nos demuestran, a los prestidigitadores que nos vuelcan en su mundo de fantasías, y nos permiten ver exactamente lo que quieren dejarnos ver, y nosotros creyendo que lo vemos todo, que delante de nuestros ojos hay verdad, hay sinceridad, despiertan en los deseos las fuerzas más potentes de libertad.. salvo, que sin libertad.
"Uno busca el secreto,
"pero no lo encuentra,
"porque claro está,
"en realidad no está mirando.
"Uno no quiere saber.
"Uno quiere que.. lo engañen."
Vamos y venimos en el transcurso de este mágico viaje relacionando cada situación a escenas vividas en carne propia, incluso en algún instante comprendemos que aquellos malos momentos que pasamos frente a seres queridos por inmiscuir en lo que no más pretendía ser parte de una escena, un acto de una obra mágica, encantadora, que deseaba recrear una fantasía, un deseo, una pasión y una ilusión, única, dentro de nosotros.




